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Ordenadores todo en uno

Los ordenadores todo en uno integran pantalla y equipo en una sola pieza, con diagonales de 24 y 27 pulgadas en la mayoría de casos. Casi todos llevan 16 GB de RAM y un SSD, y se enfocan al uso doméstico y de oficina.

Los ordenadores todo en uno juntan pantalla y equipo, sobre todo en 24 y 27 pulgadas, con SSD y 16 GB de RAM.

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Preguntas frecuentes sobre Ordenadores todo en uno

¿Se puede ampliar un todo en uno?

Depende del modelo. La RAM y el SSD son accesibles en algunos, pero en muchos vienen soldados o poco accesibles. Revisa la ficha antes de contar con ampliarlo.

¿Qué diagonal elijo, 24 o 27 pulgadas?

El 24 ocupa menos y basta para ofimática. El 27 da más espacio para ventanas y es más cómodo para series, fotos y trabajo con varias aplicaciones.

¿Cuánta RAM necesito?

Con 16 GB vas bien para uso diario y multitarea. Si editas vídeo, programas o abres muchas aplicaciones a la vez, valora 32 GB.

¿Sirve para jugar?

Los de gráficos integrados mueven juegos ligeros. Para títulos exigentes necesitas gráfica dedicada, algo poco habitual en este formato.

¿Puedo usarlo como monitor?

Solo los modelos con HDMI de entrada, que son pocos. Comprueba esa conexión en la ficha si quieres conectar una consola o un portátil.

Qué mirar

Diagonal, procesador, RAM y un SSD de suficiente capacidad.

Según el uso

  • 24 pulgadas para el día a día
  • 27 pulgadas para series y edición

Qué es un todo en uno y para quién encaja

Un todo en uno reúne la pantalla, la placa, el procesador, la memoria y el almacenamiento en una carcasa única. Lo conectas a la corriente, enchufas el teclado y el ratón, y listo. Se ahorra espacio, se reducen los cables y el resultado queda ordenado en cualquier mesa.

Encaja bien en salones, despachos, recepciones, comercios y habitaciones de estudio. Es menos adecuado si quieres cambiar la gráfica cada dos años, porque la mayoría de los componentes no se pueden sustituir. Por eso conviene fijarse bien en la memoria y el almacenamiento desde el principio. Piensa en él como un equipo cerrado: eliges bien una vez y lo usas con la configuración con la que lo compraste.

Diagonal de pantalla

La diagonal condiciona el tamaño del equipo y la comodidad. Los todo en uno de 24 pulgadas caben en mesas pequeñas y bastan para ofimática, videollamadas y navegación. Los todo en uno de 27 pulgadas dan más espacio de trabajo con varias ventanas abiertas y son mejores para ver series o editar fotos.

Existe también el formato compacto, los todo en uno de 21,5 pulgadas, pensado para mostradores y puntos donde el espacio es lo que manda. Revisa la resolución y el tipo de panel en la ficha: un panel IPS ofrece mejores ángulos de visión.

Procesador, memoria y almacenamiento

El procesador marca el rendimiento general. Los equipos con Intel Core i5 o AMD Ryzen 5 resuelven con holgura tareas de oficina y multitarea. Si trabajas con edición, programación o aplicaciones pesadas, los todo en uno con Intel Core i7 ofrecen más margen.

En RAM, 16 GB es una cifra cómoda para uso diario. Para cargas más exigentes, mira los modelos con 32 GB de RAM. El almacenamiento debería ser SSD, que acelera el arranque y la apertura de programas. Comprueba cuánta capacidad necesitas según los archivos que guardes en local.

Pantalla táctil, sistema y funciones de IA

Algunos modelos incorporan pantalla táctil, útil en presentaciones, tiendas o uso familiar. Si lo valoras, consulta los todo en uno táctiles. Fíjate en el sistema operativo: algunos vienen con Windows y otros con FreeDOS, que necesita instalar un sistema aparte.

También hay equipos con procesadores preparados para tareas de inteligencia artificial, recogidos como todo en uno orientados a IA. Aportan funciones locales como efectos de cámara o transcripción, aunque no son imprescindibles para el uso diario.

Cámara, audio y conectividad

Al ser un equipo para el escritorio, la cámara web y los altavoces integrados importan. Comprueba que la cámara tenga una resolución suficiente para videollamadas y que incluya obturador de privacidad si trabajas con datos sensibles. El audio integrado cumple para llamadas, aunque unos altavoces externos mejoran la música.

Revisa los puertos: USB, HDMI de salida o entrada, lector de tarjetas y conexión de red por cable. Un HDMI de entrada convierte el todo en uno en monitor para una consola o un portátil, un extra que algunos modelos incluyen. La conectividad WiFi y Bluetooth viene en casi todos.

Instalación y puesta en marcha

Un todo en uno se monta en minutos: apoyas la base, conectas el cable de alimentación y el periférico inalámbrico, y empiezas a configurar el sistema. Revisa si el soporte regula la altura o la inclinación, porque la postura delante de la pantalla importa y no puedes separar el monitor del equipo para colocarlo mejor.

Si necesitas montarlo en pared, comprueba que el modelo admita soporte VESA y qué peso soporta. Y piensa en la ventilación: al tener todo dentro de la carcasa, conviene dejar espacio libre alrededor para que no se caliente en sesiones largas.

Consejos según el uso

Para teletrabajo y estudio, un 24 pulgadas con 16 GB de RAM y SSD cubre casi todo. Para ocio y contenido visual, la pantalla de 27 pulgadas gana en comodidad. Para el comercio o una recepción, un modelo con pantalla táctil agiliza la atención.

Para ajustar el gasto, los todo en uno reacondicionados pasan por una revisión previa y van con la garantía legal que establece la normativa vigente. Mira el estado cosmético y la configuración exacta antes de decidir, y compara siempre procesador, memoria y almacenamiento con los de un modelo nuevo equivalente.