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En un mercado saturado de smartphones donde cada nuevo lanzamiento intenta superar las expectativas, vivo entra en escena con su última referencia como buque insignia, el vivo X90 Pro. Este dispositivo pretende no solo seguir la tendencia de la innovación, sino también liderarla. Desde su gran potencia hasta su impresionante conjunto de cámaras, el vivo X90 Pro se postula como un fuerte contendiente en la arena de los smartphones de gama alta. Pero, ¿realmente cumple con lo que promete? En esta review analizaremos cada aspecto del X90 Pro para ofrecerte una visión completa que te ayude a decidir si este es el móvil que estabas esperando. Abordaremos desde su diseño y construcción hasta su rendimiento, pasando por la calidad de la pantalla, la experiencia de software, y las capacidades de la cámara.
Entendiendo el vivo X90 Pro
Lo primero que hay que considerar es que el vivo X90 Pro es un buque insignia en Europa, pero la marca cuenta con un móvil con características superiores que no ha llegado al mercado del viejo continente y que se ha quedado en la tierra natal de vivo. Se trata del vivo X90 Pro+, un modelo que presume de algunos extras respecto a este, como el Snapdragon 8 Gen 2, la cámara con periscopio y algún otro detalle.
¿Por qué entonces el vivo X90 Pro para el mercado europeo? Se queda en un rango de precio algo más alejado de lo que estaría un vivo X90 Pro+, que fácilmente superaría los 1.500 euros, y que tendría que competir con modelos como el iPhone de gama superior o el último Samsung plegable, móviles que triunfan en el mercado europeo.
Así, el vivo X90 Pro es la apuesta para Europa. Pero a pesar de no poder presumir de alguna característica única de la versión Plus, es un móvil que sí puede presumir de contar con una de las mejores cámaras del mercado, y que está aderezado con una serie de características técnicas de alto nivel.
Antes de entrar a valorar la cámara del vivo X90 Pro que, como decimos, es el elemento más relevante, vamos a ir desgranando poco a poco cada uno de los aspectos que nos han llamado la atención de este smartphone y que no se pueden pasar por alto.
Diseño del vivo X90 Pro
Como no puede ser de otra forma en un móvil que se ubica dentro de la gama premium, nos encontramos calidad por los cuatro costados en lo que a su diseño respecta. En su versión en color negro nos encontramos con un móvil muy elegante que rezuma elementos premium.
El marco exterior de metal mantiene un tono grisáceo que establece un contrate entre el negro de la pantalla y la carcasa posterior de color negro.
Dicha tonalidad encaja a la vez con una franja del mismo material y acabado que parte la sección posterior y que incluye el lema Xtreme Imagination y que aprovecha para mencionar justo debajo la colaboración "vivo | Zeiss co-engineered".
La sección posterior está fabricada en cuero vegano, lo que aporta un acabado texturizado que contrasta con los acabados cerámicos de algunos modelos premium de otras marcas, y que mejora el agarre, a la vez que contribuye a que no queden las marcas de huellas.
Pero si hay algo que destaque en el diseño del propio smartphone es sin duda la cámara. Por un lado tenemos un módulo de cámara gigante, probablemente uno de los más prominentes que hemos visto nunca en un móvil.
Por otro lado, la propia ubicación del módulo de cámara, en la mitad superior del móvil pero ladeado, hace que cuando disponemos el móvil en posición horizontal para captar una fotografía el aspecto sea muy similar al de una cámara compacta de las de siempre.
No es un diseño casual, desde luego, pues el vivo X90 Pro trata de ser una referencia en el mundo de la fotografía.
Su frontal no es plano, sino que nos presenta un diseño sin biseles gracias a los laterales curvos.
El grosor total del smartphone se queda en los 9,3 milímetros. La altura son 164 mm mirando el móvil de frente en modo vertical, y la anchura es de 74,5 mm. El peso se queda en 215 gramos, y hay que decir que teniendo en cuenta el tamaño del módulo de la cámara sorprende que el móvil no esté desequilibrado en peso, como sí ocurre por ejemplo con el Xiaomi 13 Pro también con una cámara con un sensor de una pulgada.
Carga rápida brutal, resistencia al agua y eSIM
Hay características que no son las principales de un teléfono inteligente pero que son imprescindibles cuando hablamos de la gama alta. De hecho, hace años era fácil que algunos terminales que intentaban ubicarse en la gama alta para competir con otros gigantes lo hicieran con algunas carencias. No es el caso del vivo X90 Pro, desde luego.
La carga rápida, de hecho, es una de las características a destacar de este smartphone. No solo por el hecho de que sea una carga rápida de 120 W por cable, sino por el hecho de que el cargador compatible venga ya incluido, algo que no vemos por ejemplo en los móviles de Samsung o en los de Apple.
La velocidad de carga es sorprendente, y podemos ver un 0%-100% en menos de media hora con facilidad. Si has olvidado cargarlo por la noche, lo tendrás al máximo en el tiempo que tardas en desayunar antes de ir al trabajo.
No se queda atrás el móvil tampoco en sus características de resistencia al agua. Con certificado IP68 no hay que preocuparse por llevarlo a la playa o a la piscina. Lo hemos probado bajo el agua y podemos perfectamente utilizarlo para grabar vídeos en verano sin preocuparnos en ningún aspecto por la resistencia del smartphone, que se ha comportado como pez en el agua y cuya pantalla se seca en un momento gracias a la capa hidrofóbica.
La función eSIM no le falta al vivo X90 Pro. Además de ser un móvil dual SIM y darnos la opción de utilizar dos tarjetas SIM físicas, también podemos optar por una unidad física y otra virtual.
Conectividad de última generación
El vivo X90 Pro no prescinde tampoco de una amplia gama de opciones de conectividad que lo hacen no carecer de estar a la última. Equipado con tecnología 5G y WiFi 6, garantiza una velocidad y estabilidad de conexión excepcionales, lo que lo convierte en una herramienta poderosa para la navegación, el streaming y el juego en línea. Además, sus capacidades de NFC y Bluetooth 5.4 facilitan una interacción eficiente con otros dispositivos y los pagos móviles, mientras que la inclusión de un puerto de infrarrojos añade un extra de versatilidad, permitiendo que el smartphone funcione como un control remoto universal.
Alto rendimiento con refrigeración líquida por vapor
El corazón del vivo X90 Pro es un procesador que no suele ser el habitual en los gama alta europeos, pues no se trata de una unidad de Snapdragon. En este caso se trata de un procesador MediaTek Dimensity 9200, el modelo más avanzado y de mayor rendimiento, y a la altura de los Snapdragon 8 Gen 2. Realmente tenemos un máximo rendimiento para ejecutar absolutamente cualquier juego sin importar los requerimientos. Y seguirá siendo un móvil solvente de aquí a años. Difícilmente, en este nivel, llegaremos a tener algún problema de potencia en algún momento durante el ciclo de vida del terminal.
El SoC está acompañado por una memoria RAM de nada menos que 12 GB de RAM, y estamos en una situación muy similar a la anterior, con una unidad que es más que solvente para gestionar cualquier uso multitarea intensivo. Además de poder virtualizar otros 8 GB de RAM, con esta capacidad podemos sin problemas ejecutar múltiples aplicaciones incluso de forma simultánea con pantalla partida. Es posible estar jugando, con algún modo de realidad aumentada incluso, y con una ventana de WhatsApp en una esquina, a la vez que tenemos música puesta.
Tampoco el móvil sufre de sobrecalentamiento en la ejecución de aplicaciones. Cuenta con una sección interna de refrigeración líquida por vapor con una superficie de 4002 mm2 que mantiene el móvil a una temperatura adecuada para jugar. De hecho, no he tenido ni un solo problema de sobrecalentamiento al jugar, a pesar de que el móvil tiene un sistema que avisa en caso de que la temperatura sea demasiado elevada. Tan solo al dejarlo al sol del verano en una de las pausas de pruebas bajo el agua saltó una alerta que informaba de que no se podía usar la cámara por la temperatura del smartphone, pero sin limitar el resto de funciones básicas del mismo.
Los 256 GB de memoria con los que cuenta el teléfono inteligente nos ofrecen una capacidad más que de sobra para cualquier ser humano normal. No se queda en los 128 GB, que hoy por hoy podrían ser escasos en smartphones de este nivel de precio.
Pantalla AMOLED y ajustes de color precisos
Algo que no puede faltar en ningún móvil de gama alta de nueva generación que se precie es la pantalla AMOLED. La tecnología AMOLED se ha convertido en la referencia gracias a los negros profundos, a los colores vivos, y a la posibilidad de apagar los LEDs de la pantalla que se muestran en color negro para ahorrar batería y para conseguir funciones especiales como el Always On que mantiene pequeñas secciones de la pantalla encendidas para darnos la hora sin gastar una gran cantidad de batería.
La pantalla AMOLED del vivo X90 Pro es de buena calidad, y tiene una resolución de 2.800 × 1.260 píxeles. No llega a ser la resolución 2K o Quad HD con la que cuentan otros gama alta de Samsung o de Xiaomi, por ejemplo, pero sí supera el Full HD que encontramos en la gama media-alta. Podría llegar a ser más, desde luego, pero presenta un buen equilibrio entre calidad de imagen y eficiencia energética, pues al final la realidad en muchos móviles de gama alta es que los propietarios llevan la pantalla configurada en modo Full HD por la cuestión de la batería.
Aunque una resolución superior se agradecería, tampoco se puede decir que sea una carencia relevante. Al fin y al cabo, prácticamente ningún móvil en el mercado alcanza el 4K para visualizar contenidos en esta resolución.
Los laterales curvos aportan un aspecto premium y un uso más cómodo para tratarse de un móvil tan grande. Tengamos en cuenta que se trata de un panel de 6,78 pulgadas, lo que nos deja un móvil de gran formato.
Es de agradecer la pantalla curva para facilitar el uso del smartphone. Y realmente el resultado es bueno, facilitando el uso de funciones como la lectura de huella dactilar, integrada en la sección inferior de la pantalla, a un centímetro del borde inferior del móvil.
La pantalla del vivo X90 Pro también destaca por los ajustes de color, donde se ve brillar la aportación de Zeiss, una marca especializada en ópticas para quienes la precisión del color siempre ha sido clave. Aparte de los ajustes tradicionales de brillo y color que tenemos para personalizar la visualización de la pantalla, pudiendo gestionar la temperatura de color, tenemos un modo denominado Color natural Zeiss, que huye de las saturaciones excesivas para mostrar un equilibrio en tonalidades realista.
A eso hay que sumar también la mejora de imagen en aplicaciones compatibles, como Netflix o Youtube. Ajusta el contraste y el color para dar un aspecto cinemático en aquellas aplicaciones de reproducción de vídeo.
Y todo sin olvidarnos de un factor clave como es la frecuencia de refresco de 120 Hz, dándonos una experiencia de uso mucho más fluida, a costa de un consumo superior de batería, claro está.
Software y Funtouch OS 13
La personalización es una de las fortalezas más destacadas de Funtouch OS 13 en el vivo X90 Pro. Ofrece una amplia gama de temas, iconos y esquemas de colores para personalizar la interfaz al gusto. De hecho, no solo permite cambiar un poco el estilo como ocurre con los Xiaomi, que mantienen la estructura de iconos y menús, sino que permite dar un cambio algo más radical al esquema de uso del smartphone.
Pero la personalización no se detiene en el aspecto, también se extiende a la funcionalidad. Es posible configurar accesos rápidos y widgets para acceder fácilmente a aplicaciones y a las configuraciones más utilizadas.
En el ámbito de los videojuegos, Funtouch OS 13 se presenta como un aliado excepcional. El sistema operativo incluye un modo de juego especializado que optimiza el rendimiento del dispositivo para ofrecer una experiencia de juego más fluida. Esto se traduce en gráficos más nítidos, tiempos de carga reducidos y una administración de recursos que minimiza el sobrecalentamiento incluso en sesiones prolongadas.
Puede mejorar la calidad gráfica de juegos no optimizados para altas resoluciones, y puede incluso muestrear una mayor cantidad de fotogramas en aquellos juegos que no están diseñados para los 120 Hz de la pantalla del vivo X90 Pro. Por supuesto, también ofrece configurar modos que anulen las notificaciones durante el juego, o la posibilidad de ejecutar aplicaciones como WhatsApp en un recuadro sobre el juego.
La cámara del vivo X90 Pro, la piedra angular
La cámara desde una perspectiva profesional y desde una perspectiva de usuario
A la hora de hablar de un móvil que destaca por su cámara hay que tener presente que hay dos enfoques (nunca mejor dicho). Por un lado tenemos el enfoque puramente profesional, basado en las posibilidades que tiene la cámara y a las que puede sacar partido un usuario profesional que puede exprimir las cualidades técnicas del móvil. Aquí hay que valorar el uso de aplicaciones adicionales, o el uso avanzado del modo Pro, así como el postprocesado de las imágenes.
Por otro lado tenemos el enfoque de usuario, que es el que interesa a una inmensa mayoría de usuarios. En este caso hay que valorar aquello que el móvil ofrece a nivel fotográfico de una forma sencilla y sin complicaciones. Aquí no vale instalar aplicaciones adicionales para utilizar una pequeña cualidad técnica de la cámara, sino que tiene que ser algo obvio y sencillo para el usuario de a pie. Aquí se tiene que poder conseguir una buena foto en el momento con los ajustes básicos y sin tener que hacer ajustes posteriores.
Para el primer caso influye mucho el hardware, mientras que para el segundo es necesario una combinación óptima de hardware y de software.
Las imágenes que hoy en día producen los móviles tienen una grandísima cantidad de procesado por software. Esto no es malo, pues nos permite lograr resultados que de otra forma serían imposibles sin una gran cantidad de trabajo posterior. Incluso con ese trabajo posterior para un usuario sería imposible lograr algunos resultados.
De ahí que comparar un móvil por sus características técnicas no sea suficiente para hablar de la cámara, pues hay que tener muy presente cómo se ha refinado el software para sacar partido a esos componentes.
Un procesador vivo V2 dedicado a la cámara
Demostración de lo anterior es que hoy en día los móviles cuentan con un procesador dedicado únicamente a las tareas fotográficas. Muchas de estas tareas tienen que ser ejecutadas en tiempo real, como muchas funciones de estabilización, de reducción de ruido o de muestreo o interpolación de los datos captados por el sensor, así como otras relacionadas con el vídeo.
Aunque el procesador principal del móvil tiene un papel en la capacidad fotográfica del móvil, el vivo X90 Pro cuenta con un chip adicional dedicado a la cámara, el vivo V2, que trabaja en sintonía con el Mediatek Dimensity 9200 para sacar todo el partido a la cámara, que es bastante exigente.
Una gran cámara principal con un sensor de 1 pulgada
La primera gran cámara del móvil presume de contar con un sensor Sony IMX 898, donde también se destaca la colaboración que Zeiss y Sony hacen en las cámaras de fotos profesionales y en los móviles con cámara avanzada de Sony. No cabe duda de que Zeiss sabe sacar partido al sensor de Sony, pues al fin y al cabo fabrica lentes para la marca japonesa. También fabrica las lentes para el vivo X90 Pro, y no es casualidad el resultado.
El sensor IMX 898 de Sony destaca especialmente por ser un sensor de un gran tamaño, de una pulgada. El contar con un sensor de este tamaño tiene diferentes ventajas de cara a una fotografía más profesional.
Por un lado, los fotositos con los que cuenta el sensor, que son los que captan la luz, son más grandes. Concretamente, tenemos unos fotositos de 1,6 micras. Fotositos más grandes captan más luz. Y captar más luz es clave para mejorar la fotografía móvil, donde la gran limitación está precisamente en contar con sensores tan pequeños y fotositos tan pequeños.
Por otro lado, también aporta más posibilidades al poder tener un mayor control sobre la profundidad de campo. Esto, explicado para los iniciados en la fotografía, permite conseguir mayores desenfoques de los fondos. La relación de tamaño de los sensores de los móviles hace difícil jugar con el enfoque. Cuanto más grande es el sensor más posibilidades da. De ahí que las cámaras Full Frame sean las elegidas por los fotógrafos de retrato respecto a las cámaras con sensores más pequeños.
En un móvil no vamos a tener un rendimiento profesional, está claro. Pero un sensor de una pulgada supone un salto de calidad importante respecto a los sensores más pequeños que hemos visto hasta ahora en el mundo de la fotografía móvil.
La resolución de este sensor se fija en los 50 megapíxeles, pero hay que matizar que el funcionamiento clave de la cámara se basa en lo conocido como Pixel Binning. Esto es combinar múltiples fotodiodos en uno solo para obtener mejores resultados en la captación de luz. Concretamente, la combinación es de 4 en 1, lo que nos deja un fotodiodo resultante de 3,2 micras para una fotografía resultante de unos 12 megapíxeles (aproximadamente un cuarto de la resolución total del sensor).
Menos resolución, es cierto, pero a costa de un mayor rendimiento en condiciones de baja luz, lo que permite no tener que llegar a niveles tan altos de ISO, reduciendo el ruido y consiguiendo un resultado más profesional.
La apertura de la lente se fija en f/1.75, aportando bastante luminosidad para el sensor principal. Ya de por sí este sensor aporta muchas ventajas en la captura de imágenes de todo tipo, incluidas las de retrato.
La focal de la cámara principal es una equivalente a los 23 mm, lo que nos da un angular bastante amplio, aunque se puede considerar el estándar para un smartphone.
Cámara de retrato con apertura f/1.6
La cámara para retratos se ha convertido en otra de las características imprescindibles en cualquier smartphone. En este móvil no tenemos únicamente una cámara que mide profundidad y que se combina con la principal para generar un efecto de desenfoque del fondo, sino que la propia cámara aporta características interesantes en las fotografías de retrato.
A nivel técnico tenemos un sensor Sony IMX 758 de 50 megapíxeles, con un tamaño de 1/2,4 pulgadas y con un tamaño de fotosito de 0,7 micras. De nuevo, la técnica del Pixel Binning es explotada por la función de cámara del vivo X90 Pro, dejando unas fotografías resultantes de unos 12 megapíxeles, con un fotosito equivalente a las 1,4 micras.
La principal característica de esta cámara orientada a retratos es la apertura fija de la lente. Y es que se fija en f/1.6. Es una gran apertura para una cámara, y permite conseguir grandes desenfoques sin necesidad de grandes distancias, lo que resulta ideal para la fotografía de retrato.
Además de lo anterior, esta cámara también incorpora estabilización óptica de imagen como la principal, por lo que aporta posibilidades adicionales de cara a la grabación de vídeo, la fotografía urbana, o las fotos de retrato sin condiciones de estudio.
Es una cámara con un "zoom" óptimo de dos aumentos, lo que nos lleva a una focal equivalente a los 50 milímetros. Habrá que acercarse para conseguir retratos profesionales, pero aun así aporta muchas posibilidades para un fotógrafo experimentado.
Un gran angular de 12 megapíxeles
La cámara gran angular del vivo X90 Pro no es la más brillante de las tres, aunque aporta sus cualidades para fotografías más artísticas o donde necesitamos captar una gran superficie sin poder alejarnos demasiado.
Cuenta con un sensor Sony IMX 663 de 12 megapíxeles f/2, de un tamaño de 1/2,93 pulgadas y unos fotositos de 1,22 micras.
Selección inteligente de cámara y combinación de captura de imágenes
Como es lógico, la capacidad para gestionar estas cámaras es lo que hace que brille el móvil a la hora de hacer fotos. Para empezar, se encarga de seleccionar la cámara apropiada para cada caso. Lo hace cuando es capaz de reconocer el tipo de fotografía que vamos a hacer, como cuando encuentra caras, animales, o edificios. Lo hace también en función del elemento al que queremos enfocar y la distancia a la que este esté, pudiendo pasar a un modo macro en caso de que estemos muy cerca, o pasando a la cámara más potente en caso de que el tipo de foto y las condiciones lumínicas nos permitan sacar el máximo partido a esta. En general no tendremos que preocuparnos cuando queramos sacar el móvil, activar la cámara y hacer una foto sin más. Pero hay posibilidades para los que quieren tener un mayor control sobre la fotografía.
El toque Zeiss, para los fotógrafos más puristas
Las redes sociales están llenas de imágenes irreales donde hay mucho contraste, saturación y textura. La realidad es diferente, y aunque podemos seguir consiguiendo un procesador de imagen con un resultado demasiado "pop", lo cierto es que la aparición de la marca Zeiss se nota principalmente en el modo de Color natural Zeiss.
Al activar este en el modo de fotografía principal se suaviza la saturación y la textura, aportando una imagen más realista y más plana. En combinación con los modos Raw y SuperRaw tenemos unas imágenes ideales para realizar después el procesado.
Al fin y al cabo, cualquiera interesado en el vivo X90 Pro debería estar pensando en buscar un móvil que le dé posibilidades similares a las de una cámara, y no tanto un móvil que ofrezca fotos llamativas. En cualquier caso, no se pierde la posibilidad de pasar a un modo de colores vivos para tener fotos listas para subir a redes sociales desde el minuto 1.
Zeiss aparece también presente en otros aspectos de la cámara, quizás en este caso sí buscando una línea más artística. En el modo retrato tenemos la oportunidad de simular los estilos conseguidos por algunos de sus objetivos más míticos, donde veremos diferentes desenfoques para las luces de fondo. Como decimos, es simulación por software, pero puede ser un buen recurso artístico.
También tenemos a Zeiss en otros modos de generación de imágenes con efectos. Aquí también hablamos de procesado de imágenes, pero lo hacemos con estilos clásicos de diferentes tipos de fotografía que podemos aprovechar en diferentes escenarios urbanos o naturales. Digamos que realiza automáticamente los ajustes necesarios para conseguir resultados que quedarán muy bien principalmente con poca luz, como son muchos escenarios en modo noche. Tenemos los efectos dorados para arquitectura nocturna, tenemos la combinación de azules y naranjas para fotografía de paisaje, y algunos otros efectos de postprocesado típicos que en este caso se realizan de forma automática y que son grandísimas opciones para hacer fotografías en viajes muy llamativas sin tener que andar con complicaciones de procesado a posteriori.
El vivo X90 Pro como cámara de retrato
Cuando hablamos de sacar partido a un móvil como cámara de retrato normalmente nos centramos en dos aspectos. El primero es la cámara frontal, pues no deja de ser la más utilizada para los autorretratos. Aquí tenemos una unidad de 32 megapíxeles con una apertura f/2.45 que no está nada mal, tratándose de un sensor ISOCELL de Samsung. La cámara de retrato ya mencionada anteriormente es mucho más brillante, tanto por su capacidad artística como por su apertura f/1.6.
Pero lo cierto es que obtener buenos retratos con el vivo X90 Pro no se limita a estas dos cámaras, sino que es posible sacando el máximo partido de la cámara principal también. Su sensor de una pulgada permite jugar mucho con la profundidad de campo, y un fotógrafo con experiencia puede jugar con los parámetros para conseguir los resultados que busca.
El vivo X90 Pro es un móvil que puede hacer buenas fotos con la cámara frontal, sobre todo con los efectos de difuminado de luces al estilo de los objetivos Zeiss. Pero es un móvil que brilla mucho más cuando es controlado por un fotógrafo experimentado que sabe cómo sacar partido a las características técnicas de las diferentes cámaras del equipo.
Buen vídeo
Poco se puede decir de los móviles en su capacidad para grabar vídeo más allá de que se puede conseguir un buen vídeo con casi cualquier equipo de gama alta.
En el caso del vivo X90 Pro se pueden destacar varios aspectos. El modo principal de vídeo pasa a ser el 4K en 60 fps. Y lo es porque en este modo se mantiene activada la función de estabilización óptica de imagen, algo clave para que podamos acercarnos al estilo profesional del vídeo estabilizado.
Aun así, podemos subir la resolución hasta el 8K si prescindimos de este modo.
Y también podemos bajar hasta los 960 fps para captura de vídeo a cámara lenta en resoluciones inferiores.
Quizás algo destacable aparte de esto es la posibilidad de activar el modo noche también grabando vídeo. Los resultados no serán profesionales, pero puede servir para obtener vídeos que de otra manera directamente serían imposibles.
Aun así, de nuevo son las capacidades técnicas del móvil, como los fotodiodos más grandes del sensor principal de una pulgada, o la apertura f/1.6 de la cámara de retrato, las que aportan herramientas para que un videógrafo experimentado pueda conseguir sacar partido y obtener unos vídeos de calidad profesional que utilizar para diferentes proyectos.
Más modos: alta resolución, deporte, noche y astrofotografía
Todos los móviles cuentan con una serie de modos adicionales muy amplia, pero en el caso del vivo X90 Pro vale la pena destacar algunos de ellos. Tenemos el modo de alta resolución, que es el que nos permite usar al máximo los 50 megapíxeles del sensor. Este modo está bien para cuando queremos lograr un mayor nivel de detalle o incluso queremos plantearnos hacer un recorte sobre la imagen definitiva. Eso sí, perdemos la posibilidad de disparar en RAW. En mi opinión, es un modo que estará bien usar de vez en cuando para alguna fotografía de paisaje, pero difícilmente se convertirá en un modo clave para cualquier usuario.
Los modos deporte y modo noche orientan con sus nombres pero no se limitan a ello. El modo deporte busca aumentar la velocidad de disparo y de obturación al máximo, de forma que podamos conseguir congelar la imagen. Pero puede ser una buena opción también para fotografía de familia, de niños o de mascotas, donde necesitamos que la cámara responda lo más rápido posible. Y siempre es bueno sacar partido a la opción de ráfaga, pues si no resultará muy difícil capturar el momento exacto.
Decimos que el modo noche es algo orientativo porque no tenemos que utilizarlo siempre que sea de noche. Más bien es para utilizarlo cuando no tenemos otro recurso. Algunas de las herramientas artísticas de fotografía del vivo X90 Pro solo están disponibles en modo noche, y en estos casos sí que tendremos que pasar a este modo. Pero no debemos olvidar que con un sensor de una pulgada, y con otra cámara con una lente f/1.6, podemos conseguir resultados nocturnos muy buenos en modo Pro o simplemente en modo foto.
Si lo que queremos es captar con la cámara lo que no podemos ver a simple vista de noche, entonces sí pasaremos al modo noche, que casi casi intenta convertir en día la escena. Pero no olvidemos que los otros modos pueden rendir muy bien por la noche si queremos un resultado realista. Y el realismo es algo que ha tratado de lograr este vivo X90 Pro como móvil fotográfico.
Todo ello sin olvidarnos del modo astrofotografía, que como buen aficionado que soy, me llama siempre la atención. Ya solo en modo noche podemos conseguir sacar las estrellas en una toma estabilizada por OIS y con software. El resultado es bastante mejor del que consiguen otros móviles como el Xiaomi 13 Pro. La imagen resultante está bastante conseguida.
Aunque con el modo astrofotografía y un trípode podemos plantearnos incluso captar estelas de estrellas en movimiento con exposiciones de varias horas incluso. Son posibilidades que nos da el vivo X90 Pro y que pueden ser ideales para que un aficionado o un profesional de la fotografía saque el máximo partido a una gran cámara que cabe en el bolsillo.
Su precio supera los 1.000 euros, y si bien es cierto que compite con otros móviles que también rinden muy bien a nivel fotográfico, este vivo X90 Pro tiene una orientación de fotografía purista que encantará a los que estén buscando un móvil que realmente pueda ser un sustituto de su cámara cuando no puedan llevarla.