Cómo configurar un router wifi en casa

Conectividad

A veces necesitas mejorar la velocidad de conexión a internet en tu casa. Para ello necesitarás cambiar el router convencional por uno más avanzado. Aquí te enseñamos cómo hacerlo.

Ese aparato que tenemos en casa con luces parpadeantes, ese que miramos con recelo cada vez que nos falla la conexión a internet, es más importante de lo que creemos. Un router es nuestra pequeña ventana a todo un mundo. Esa pequeña maquinita que colocamos en algún rincón de nuestro hogar nos da conexión a la red, es lo que ha conseguido acabar con todas las barreras que tenía la comunicación.

A veces, uno de los grandes obstáculos que nos encontramos en el libre disfrute de nuestra navegación son las propias compañías proveedoras de la red. Últimamente se ha puesto de moda contratar el servicio online y no tener que estar dependiendo de un servicio técnico presencial, de hacer colas o ponernos en listas de espera. El único problema es que una vez que recibimos el router debemos configurarlo, ¿y cómo lo hacemos? Pues es más fácil de lo que crees, ahora bien, tienes que hacerlo bien. Recuerda que es una ventana abierta al mundo, pero no queremos que entre cualquier por ahí.

Qué es un router

En primer lugar aprenderemos lo más básico: ¿qué es un router? El router es el aparato que permite la conectividad recibiendo y emitiendo señales en la red. Es por ello que también se le conoce como ‘enrutador’. El router recibe un paquete de información, lo procesa y lo vuelve a envías mediante un camino (o ruta) determinada, dependiendo de la configuración que tenga.

Y qué es un módem

Algunos confunden ambos aparatos ya que prácticamente son lo mismo. Lo cierto es que en la actualidad casi no vemos módems, estos ya están incluidos en los router. Un módem permite la conexión de un solo equipo a la red, mientras que el router consigue que varios equipos puedan conectarse, ya sea mediante conexión ethernet (por cable) o wireless (wifi).

Por qué cambiar el router

Los router que suelen imponer las compañías son bastante básicos. Aunque algunos no se lo planteen, invirtiendo un poco de dinero en uno que sea nuestros obtendremos muchos mejores resultados. Por ejemplo, podemos configurarlo para que la información nos llegue y que enviemos esté mejor encriptada y no estemos expuestos a hackers. También podemos añadir restricciones si tenemos en casa niños o incluir qué equipos queremos que accedan a nuestra red. Un router mejor también nos asegurará mejor cobertura en el hogar, pues llegará más lejos que el básico que nos instala la compañía. Si te estás planteando cambiar el router que tienes por uno nuevo, la configuración debes hacerla tú solo, a continuación te damos las claves para que o hagas bien.

Cómo acceder a la configuración del router

Una de las formas más comunes de acceder a la configuración de nuestro router es a través del navegador. En la barra de navegación debemos poner la dirección http://192.168.1.2, que es el puerto de entrada al panel administrador. El navegador nos pedirá entonces unas credenciales de usuario y contraseña. Por defecto suelen ser siempre ‘admin’ para ambos campos o ‘admin’ / 1234.

En primer lugar, debemos cambiar la contraseña de acceso. Para hacerlo entramos en el apartado ‘Access control’ o ‘Control de Acceso’ y elegimos la opción ‘Password’ o ‘Contraseña’. También podemos (y debemos) cambiar el nombre de la red; en la opción SSID de ‘Ajustes inalámbricos’ escribimos el que queramos. Ahí mismo también nos dirá que elijamos una Región, el nombre del país o área en la que estemos; un Modo, el modo de trabajo 802.11 b/g; un Canal, procura elegir el menos saturado para que la comunicación vaya más fluida; y la opción de habilitar seguridad, para proteger nuestra red inalámbrica.

En el apartado de seguridad deberíamos elegir la opción WPA como tipo de seguridad de red, esta es la opción más segura. Pero para afianzar todavía más nuestra red, recuerda poner una contraseña consistente, no te inclines por combinaciones sencillas y fáciles de descifrar. La contraseña debe tener mayúsculas, minúsculas y cifras numéricas.

Qué canal elegir

Como ya hemos dicho, debemos elegir siempre el canal menos saturado, para que la red sea más rápida. Generalmente, las redes wifi se mueven entre las bandas de 2.4 Ghz y 5 Ghz. Si el router es muy antiguo, solo llegará a la más baja, mientras que los actuales son de doble banda; es decir, tienen dos redes wifi.

Las bandas tienen 14 canales que las personas que viven a nuestro alrededor (o trabajan) utilizan. La mayoría de la gente usará dos o tres canales que generalmente se colapsen. Antiguamente había que elegir el canal para evitar ese ‘overbooking’ de datos, pero los nuevos router ya escogen un canal automáticamente entre los que están más libres.

Si tenemos la mala fortuna de tener un router que no escoge canal automáticamente, tenemos que ser nosotros quienes lo elijamos. Hay algunas aplicaciones para móvil que nos ayudan a ver el tránsito que hay en los canales de nuestra banda. Consultando en Wifi Analyzer para Android o Network Analyzer para iOS podemos decidir el canal que está menos transitado y escogerlo.

Cómo ver dispositivos intrusos conectados a nuestra red y evitarlos

Hace unos años era un problema común para muchas personas. El vecino solía apañárselas para conseguir nuestra clave y conectarse a nuestra red wifi. Pues bien, estos vecinos parásitos cada vez lo tienen más complicado gracias a lo bien encriptadas que están las redes ahora. Por otro lado, el abaratamiento de este servicio también ha ayudado. Internet ya no es un lujo al servicio de unos pocos, ahora está al alcance de muchos.

Podemos ver qué equipos están conectados a nuestra red entrando a la configuración del router (como hemos dicho al principio del artículo). En el apartado de ‘Información’ tenemos que seleccionar DHCP y aparecerán todos los dispositivos conectados a nuestra red. Nos da información del nombre del equipo, su número MAC (es como la matrícula del ordenador o dispositivo) y la dirección IP asignada por el router.

Si en esa lista encontramos uno que no nos cuadra podemos optar por dos opciones:

  • Cambiar la contraseña de nuestra red. Es obvio que ha conseguido hackear nuestro sistema, pero podemos evitar que lo haga de nuevos escogiendo una nueva contraseña.
  • Bloqueando el dispositivo sospechoso por su número MAC mediante un filtrado.

Cómo hacer un filtrado de MAC

Si queremos dar acceso a nuestra red wifi solo a un número limitado de equipos y evitar así que cualquiera pueda entrar en ella, tenemos que decirle a nuestro router qué dispositivos tienen permiso. Para ello se hace un filtrado de MAC, se añaden solo las direcciones MAC que van a poder conectarse. Podemos llevar a cabo esta acción en la opción ‘Filtrado de MAC’ del menú de configuración de nuestro router.

El problema de hacer esto es que no dejaremos que ni nuestros invitados puedan conectarse a nuestra red wifi. También encontramos el problema de que si cambiamos de móvil o de ordenador tendremos que volver a meter la nueva dirección MAC en la lista y eliminar la anterior. Aunque todo esto pueda resultar algo pesado, al menos nos asegura que nuestra red tenga una cobertura óptima y nos quita de encima a los intrusos.

Cómo fijar la dirección IP para jugar online

Los gamers saben de lo que hablamos. Si sueles jugar a videojuegos online, necesitas abrir puertos diferentes cada vez que te conectas. Lo mismo ocurre con las videoconferencias, si se cambia de puerto, corremos el riesgo de quedarnos a medio en la conversación. Esto ocurre porque el router renueva la dirección IP del dispositivo cada vez que este se conecta o cada cierto tiempo. Para evitar problemas como los descritos tenemos que fijar la dirección IP. Podemos hacerlo siguiendo estos pasos.

  • Debemos saber la dirección MAC de nuestro dispositivo u ordenador. Podemos mirarla como hemos dicho anteriormente (en la sección DHCP de la configuración del router) o en la etiqueta o caja del propio equipo.
  • En el menú donde configuramos el router buscamos la sección LAN dentro del apartado DHCP, ahí es donde se asigna la dirección IP dentro de un rango determinado. Nos fijamos en ese rango, pues nuestra IP elegida deberá estar dentro de él.
  • Si nos fijamos, veremos la sección llamada ‘Reserva de dirección IP’ o ‘IP estática’. Aquí es donde nos asignaremos la nuestra. Introducimos nuestra dirección MAC en el hueco correspondiente y añadimos la IP que queremos. Desde ese momento, tendremos esa dirección fija.

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