¿Cómo ahorrar energía en casa?

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La necesidad de ahorrar luz y energía eléctrica en el hogar no es solo una cuestión económica, también medioambiental. Haremos un gran favor al planeta si intentamos gastar menos luz y aplicamos algunas de estas prácticas: desenchufar algunos electrodomésticos que se quedan en 'stand by' o utilizar accesorios inteligentes son algunos de los consejos.

ahorrar energía en el hogar

El cambio climático está cada vez más presente en nuestro día a día y no pasa jornada sin que escuchemos alguna noticia acerca de recortes de emisiones y de los pasos que gobiernos y empresas de todo el planeta deberían dar para cortar de raíz las emisiones de gases contaminantes. Pero cada uno de nosotros tiene en su mano la capacidad de reducir el consumo energético para poner así su grano de arena en la lucha contra el calentamiento global.

Reducir el consumo de luz en casa es sencillo teniendo en cuenta una serie de indicadores. No está de más saber cuáles son los electrodomésticos que más consumen a la hora de pensar en cómo ahorrar en la factura de la luz pero también es importante utilizar tanto el sentido común como tener algunos conocimientos acerca de los gadgets con los que compartimos el día a día porque te puedes ahorrar un pico con unos sencillos consejos.

Termostatos Inteligentes Google Nest

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Por último, la posibilidad de automatizar algunas funciones gracias al llamado internet de las cosas también te debería servir para arañar algunos vatios en tu consumo diario. Por ejemplo, enviando una orden a tu termostato para que caliente o enfríe la casa justo unos minutos antes de llegar.

¿Cómo puedo ahorrar en la factura de la luz?

termostato inteligente

Es una de las preguntas que nos hacemos cada mes cuando nos llega el recibo de turno. ¿Existe alguna forma de rebajar esa cantidad como por arte de magia? Ya te avisamos que no existen milagros pero sí que podemos pagar menos si tenemos en cuenta el tiempo que estamos en casa, el uso que le damos a los aparatos de nuestro hogar y su calificación energética.

Vayamos por partes. ¿Lo primero? Dar un hachazo al llamado consumo fantasma. Todos esos pilotos que quedan encendidos por la noche o cuando no hay nadie en casa (televisión, equipo de música) son capaces de comerse hasta unos 2.500 kWh al año, o lo que es lo mismo, hasta 52 euros que se han ido a la basura. Algunos televisores modernos ya te permiten apagar esa luz roja perenne pero, si no tienes opción, siempre te queda desconectarlo de la corriente siempre que te sea posible. ¿Hacerlo a mano es un engorro? No te lo vamos a negar, pero la irrupción en el mercado de enchufes inteligentes, como este de TP-Link, te debería facilitar ese control de energía desperdiciada.

El consumo energético también va muy ligado de la temperatura exterior. Tanto en invierno (si tu calefacción es eléctrica) como especialmente en verano, puedes regular el consumo de luz gracias a la tecnología. Los termostatos inteligentes llevan ya años entre nosotros. Google Nest fue de los primeros en desembarcar pero ahora tienes una interesante amalgama de opciones, con Netatmo como marca destacada y a bajo precio dentro de esta categoría. Que no te engañe lo visto en los últimos años, la aparición de productos como este climatizador inteligente de Tado te permite controlar un aparato tradicional de aire acondicionado, ideal para esas personas que no cuentan con refrigeración central. Ya no hablamos solo de controlar el aire desde tu teléfono móvil sino que también estará pendiente de la previsión del tiempo para enfriar tu hogar en función de los grados que se esperen para ese día.

Dar el salto a una iluminación inteligente o a las bombillas led (que también pueden ser inteligentes) o utilizar robots aspirador que sean capaces de mapear tu piso y limpiarlo de manera eficiente son otros consejos que puedes aplicar a tu día a día para reducir tu impacto energético sobre el planeta.

Bombillas Inteligentes para Smart Home

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Estos son los electrodomésticos que más consumen

La lista no es muy extensa y te la sabes de memoria. Es más, probablemente ya sepas a estas alturas que el electrodoméstico de tu hogar que más consume, por pura lógica, es el frigorífico. Es el único que se pasa las 24 horas del día encendido por lo que deberías tener en cuenta su consumo antes de cambiarlo. ¿Te suenan esas etiquetas que vienen de la mano de todos los electrodomésticos con una letra que oscila entre la A y la G? Bien, pues con una nevera de la clase A (o A+++ según la nomenclatura conocida hasta la fecha y que desaparecerá a partir de 2020) te puedes ahorrar hasta 52 euros al año.

Hay que tener en cuenta que la nevera acostumbra a suponer un 30% de la factura de la luz, seguida de la televisión, con un 12,2%; la lavadora, con un 11,8%; la cocina, con algo más del 8% y el lavavajillas, que apenas supera el 6%. En otras palabras, nevera, lavadora y televisión deberían ser tus prioridades a la hora de buscar el mayor rendimiento energético. No en vano, los electrodomésticos acostumbran a ser los responsables del 55% de consumo eléctrico del hogar por lo que deberían ser una de tus prioridades.

Consejos para ahorrar luz

Vamos a comenzar con dos puntos que no por obvios deberías dejar pasar. El primero, contratar la potencia necesaria para tu hogar porque, de excederte con ella, estarías invirtiendo un dinero que no estás aprovechando. ¿El segundo? Dar con la tarifa que mejor se ajuste a tus necesidades: algunas eléctricas ofrecen un precio fijo durante todas las horas del día mientras que otras diferencian entre horas punta y periodos valle e incluso hay firmas que no te cobran la luz en determinados momentos del día. Si tienes una de estas no hace falta decir que en esas horas deberías aprovechar para poner en marcha lavadoras y lavavajillas.

Existen otros trucos para ahorrar luz que puedes poner en marcha sin necesidad de hacer un desembolso económico. Por ejemplo, la nevera es un electrodoméstico cuyo consumo se puede ver afectado tanto por su situación en la cocina como por los alimentos que haya en su interior. Si la colocamos cerca del horno o de una fuente de calor, como puede ser el lavavajillas, estarás dificultando su tarea. Y algo similar sucede si introduces comida caliente. Deja que se enfríe a temperatura ambiente antes de guardarla, para que así la nevera no tenga que trabajar más de la cuenta y gastar lo que no debería.

Además de otras pequeñas medidas: encender bombillas solo cuando sea necesario, no mantener encendidos la calefacción o el aire acondicionado cuando pasamos largos periodos de tiempo fuera de casa. También es importante prestar atención a la lavadora, un electrodoméstico que conviene utilizar cuando la carga llene el tambor para optimizar así su consumo. Conseguirás ahorrar luz (y, de paso, agua) y como en casi todas las medidas que te hemos explicado hasta este punto, también le estarás haciendo un favor al planeta.