Como recuperar datos de un disco duro dañado

Discos Duros

Los discos duros son una de las piezas fundamentales de nuestros ordenadores. En ellos no solo están almacenados todos los archivos necesarios para que la máquina funcione sino que también los utilizamos como espacio en el que guardar nuestros ficheros más preciados.

reparar disco duro dañado

Ya sean documentos de trabajo, fotografías, vídeos u otros archivos, es bastante probable que tengan algún tipo de valor por lo que es deseable contar siempre con varias copias de seguridad (físicas y en la nube) para no lamentar que una desgracia nos pueda dejar sin ellos.

Pero, ¿qué hacemos si se nos ha dañado un disco duro del que queremos recuperar ciertos datos? ¿Cómo podemos saber qué le sucede? ¿Podemos recuperar los datos que teníamos almacenados en él? La mayoría de estas preguntas tienen solución, así que vamos a verlo con detenimiento.

Fallos en un disco duro

Si estás teniendo problemas para acceder a determinados ficheros, si notas que el ordenador no funciona como debería o que se cuelga más de la cuenta, puedes estar ante un problema de tu disco duro. En este punto, es necesario saber que los discos pueden estropearse por dos motivos: por daños físicos o por los llamados daños lógicos, aquellos en los que el sistema operativo no es capaz de procesar la información almacenada porque esta se ha corrompido o dañado.

Los daños físicos pueden estar relacionados con diferentes situaciones, desde una caída hasta una sobrecarga eléctrica. Así que lo primero para saber a qué nos enfrentamos es abrir la torre de nuestro ordenador para tener el disco duro a mano. Si encendemos el ordenador y vemos que este no emite ruido alguno o, peor, que los sonidos que salen de él no son los habituales, es probable que el daño sea físico. No está de más comprobar que el error pueda deberse a un problema con la fuente de alimentación. En este caso, nuestra mejor opción es conectar el disco a otro ordenador para ver si funciona con normalidad. Si no lo hace, sabremos que está dañado.

También se pueden dar otras situaciones como que los cabezales estén dañados o que el disco se haya sobrecalentado en exceso. En el caso de daños físicos, una vez los hayamos confirmado, la opción más recomendable para repararlo y recuperar los datos es enviarlo a un servicio técnico donde deberían darte solución a ambas necesidades. 

Para saber si nos encontramos ante un disco con daños lógicos basta con echar un vistazo al comportamiento de nuestra máquina. Si nos da problemas para abrir determinados archivos o se 'cuelga' con insistencia es posible que haya zonas del disco dañadas a las que no se puede acceder.  También lo sabremos si el disco hace un sonido como si se estuviera lijando la superficie. En este caso sí que podremos echar mano de herramientas para solucionar el problema.

Reparar un disco duro

Si los fallos de nuestro disco duro son de naturaleza lógica, tenemos varias herramientas a nuestra disposición para llevar a cabo el mantenimiento. Lo principal es conocer qué está sucediendo y cómo tenemos que actuar.

Podemos haber llegado a este punto por varios motivos, desde un virus hasta haber apagado el ordenador en medio de una instalación o por un copiado de archivos que no se efectuó de manera satisfactoria.

El primer paso antes de comenzar a trabajar es hacer una copia de seguridad de los archivos que todavía conservas para evitar males mayores. Una vez hecho, podemos emplear dos herramientas en Windows para saber qué le sucede al disco: la comprobación de errores (click derecho en el disco duro que quieres comprobar > propiedades > herramientas > comprobación de errores) o CHKDSK. En realidad, ambas hacen la misma tarea solo que la primera es más visual que la segunda. Esta última la tendremos que utilizar desde el símbolo de sistema siendo esta la ruta que debes escribir: CHKDSK C:/f (donde hemos escrito C tienes que poner la letra de la unidad que quieres analizar). La herramienta CHKDSK debería reparar todos los errores encontrados en la unidad que hemos seleccionado.

Si después de seguir estos pasos sigues encontrándote con errores te recomendamos dos soluciones. Una es optar por otro software de reparación de discos duros. En Internet te vas a encontrar con un buen puñado de ellos, así que no vas a tener problemas para elegir. El segundo es hacer un formateo a bajo nivel, una operación por la que se borra toda la información del disco duro de manera que si hay sectores dañados físicamente, no se vuelven a formatear (con lo que perderíamos espacio en el disco) y desaparecerán aquellos daños lógicos que pudiera haber. Un inicio de cero en toda regla.

Cómo recuperar un disco duro dañado

Lo hemos dicho con anterioridad pero no está de más recordarlo. Antes de iniciar cualquier operación para recuperar datos de un disco duro es importante que hagas una copia de seguridad. Ahora, dicho esto, es importante recalcar que una vez que se borra un archivo es posible recuperarlo aunque debes intentar hacerlo con la mayor brevedad posible. Cuando borramos un archivo, la información física sigue almacenada en el disco duro. Lo que ha sucedido es que el sistema operativo le ha dicho al disco que ese espacio está disponible, por lo que lo utilizará en cuanto lo considere necesario.

Para evitar que se sobreescriban los datos puedes utilizar algún que otro truco como, por ejemplo, utilizar otro disco duro principal y el que tienes dañado como secundario para evitar que el sistema pueda borrar esos datos.

Como sucede con las herramientas de reparación, tienes en la red un amplio abanico de programas para recuperar archivos, gratuitos y de pago. Ten en cuenta que en este ámbito se pueden hacer virguerías para recuperar archivos pero, para ello, muchas veces es necesario pasar por caja. Y el precio dependerá de lo complicado que sea recuperar esos datos.

Nota final: los discos duros SSD tienen una vida finita

Aunque un disco duro tradicional no va a vivir eternamente, es importante que conozcas que los discos duros SSD están diseñados de tal manera que, tarde o temprano, pasarán a mejor vida. Los discos de memoria en estado sólido, o SSD, están formados por unas células que almacenan los datos. Cada una de esas células está diseñada para poder escribir, borrar y sobreescribir datos una cantidad limitada de veces por lo que, llegada a una cierta cifra, las células se desgastan y ya no se pueden utilizar más. Esa cifra se mide por TBW (Terabytes Written o terabytes escritos, el equivalente a toda la información que puede llegar a procesar), la suele dar el fabricante, y es una medida que viene bien tomar como referencia aunque no hay que pensar que está escrita en piedra.

A modo de consejo final: haz copias de seguridad. Todas las que puedas. Una copia física y un par en la nube deberían ser más que suficientes para que tu información no corra peligro en ningún momento. Aunque la copia física puede ser más engorrosa de hacer, no tienes excusa para sincronizar al instante las carpetas con los documentos más importante con cualquier proveedor de servicios en la nube para que te evite males mayores si llega el día, esperemos que lejano, en que tu disco duro fallezca.

 

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