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Cómo elegir tu procesador gaming perfecto

Informática
Jose Berenguer.5 de agosto de 2022

¿Eres gamer? ¿Buscas un procesador para tu PC gaming? Descubre en este artículo algunas claves para encontrar tu procesador gaming perfecto. ¡Sigue leyendo!

cómo elegir procesador gaming

La aparición de los procesadores Ryzen nos hace pensarnos las cosas porque ofrecen una relación precio-calidad muy competitiva. Sin embargo, Intel sigue estando presente y juega con la ventaja de tener una fama que le precede. Así que, no os preocupéis porque es normal dudar.

Vamos a ayudaros a elegir vuestro procesdador gaming ideal.

Cómo elegir tu procesador Gaming perfecto

Existen ciertas pautas que pueden ayudarnos a elegir el procesador gaming perfecto, pero no todo el mundo las conoce. Lamentablemente, la compra de este tipo de componente no es tan sencilla como elegir un modelo o un fabricante, sino que hay que tener presente ciertas cosas. Existen muchos tipos de CPU, de las que ya hablamos en otro artículo, aquí te vamos a guiar para elegir entre todos ellos. 

Presupuesto

Pensad que los procesadores gaming son chips de alto rendimiento, por lo que son más caros que las CPUs normales. Por este motivo, recomendamos hacer un presupuesto para descartar fácilmente las opciones que no nos podemos permitir. 

Podríamos dividir estos componentes en 4 gamas diferenciadas:

  • Baja: entre 100 y 150 euros. 
  • Media: entre 150 y 280 euros. 
  • Alta: entre 300 y 450 euros. 
  • Entusiasta: a partir de 450€

Veréis que hay procesadores que sobrepasan los 400€ de forma holgada, pero no todos necesitamos lo mismo. Lógicamente, tendremos un gran rendimiento gaming con un procesador de gama entusiasta, pero son chips ideados para tareas más duras que jugar a un videojuego.

placa based

Plataforma

La plataforma o socket/zócalo es vital para que podamos instalar nuestro procesador en la placa base. Si entráis a nuestra tienda, veréis que os ofrecemos un filtro para seleccionar un procesador a partir del socket

Además, debéis observar el chipset de la placa base para obtener una compatibilidad con el procesador más adecuada. Nosotros siempre recomendamos comprar una placa base con los últimos chipsets del mercado para no tener problemas de compatibilidad. 

Igualmente, algunos modelos con chipsets más antiguos ofrecen actualizaciones del firmware de la BIOS para que la placa sea compatible con un procesador posterior.
Para que no tengáis problemas de compatibilidad a la hora de instalar una CPU en la placa base, os aconsejamos que os informéis sobre la compatibilidad del procesador respecto a la placa base. 

Por ejemplo, AMD lleva utilizando el socket AM4 desde 2017, pero sus próximos procesadores Vermeer (Zen 3) solo serán compatibles con los últimos chipsets de la marca: A520, B550 y X570. Dicho esto, determinados chipsets anteriores, como el X470, serán compatibles vía actualización de BIOS. 

En el caso de Intel, es todo más restrictivo porque cambian de socket cada 2 años, aproximadamente. A pesar de que LGA1200 sea idéntico a LGA1151 Gen 9, solo LGA1200 es compatible con los procesadores Intel Comet Lake-S y Rocket Lake-S

Overclock

Si queremos optar a los mejores procesadores gaming, el overclock es una función que debe estar disponible. Se trata de una práctica mediante la cual podemos subir la frecuencia del procesador para conseguir un aumento de rendimiento adicional.

pc por piezas

Por un lado, el procesador debe estar desbloqueado para poder hacer overclock. Por otro lado, el chipset de la placa base tiene que ser compatible con dicha funcionalidad. 

Todas las placas AM4 de AMD ofrecen la posibilidad de overclock, dando igual el chipset que elijamos. Intel restringe esta función únicamente a sus chipsets entusiastas, como es el Z490, por ejemplo.

AMD Ryzen

En este sentido, AMD permite al usuario hacer overclock en su procesador, independientemente de la gama del procesador o de la placa base. En el caso de Intel, tenemos que acudir a la gama entusiasta de placas base para aprovechar dicha función. 

Por último, explicaros que cada procesador tiene una tolerancia de overclock distinta por la “suerte del silicio”. Hay procesadores que se pueden exprimir más que otros, así que evitad compararos con los overclock de otros chips porque no es una ciencia exacta.

Núcleos e hilos

La configuración de núcleos e hilos es muy importante para poder observar cuáles son los mejores procesadores gaming del año. La razón descansa en que los videojuegos están optimizados para CPUs de 4 núcleos, pero ya hay títulos en el mercado que están optimizados para 6 núcleos. 

De esta manera, lo óptimo sería un procesador de 6 núcleos, teniendo como requisito mínimo los 4 núcleos. Esto lo hemos tenido en cuenta a la hora de elaborar nuestra lista de los mejores procesadores gaming del mercado.

Para jugar a videojuegos, nos bastará con estas 3 configuraciones:

  • 4 núcleos y 8 hilos.
  • 6 núcleos y 12 hilos. 
  • 8 núcleos y 16 hilos. 

Veréis que el precio va ascendiendo conforme subimos de configuración de núcleos e hilos. Hay procesadores con 12 núcleos o más, pero no son aprovechables en los videojuegos. 

Frecuencia

¿Cuánta más frecuencia mejor? Generalmente, sí, pero entran en juego muchos factores. La frecuencia o velocidad del reloj mide el número de ciclos que la CPU ejecuta por segundo, que se expresa en GHz (gigahercios). Para no extendernos demasiado, seguro que os preguntáis qué efectos tiene este valor en los videojuegos. 

Pues bien, cuando no había procesadores de tantos núcleos, la frecuencia era un aspecto clave para el rendimiento. Hoy en día, el videojuego es el que determina el impacto que va a tener la frecuencia: hay videojuegos que se benefician de un rendimiento potente mono-hilo, como otros que aprovechan varios hilos y núcleos adicionales. 

Cuando vais a comprar un procesador, veréis que tenemos una frecuencia base y otra turbo, ¿verdad? La primera es la velocidad de la CPU en reposo, es decir, cuando no estamos jugando, ni trabajando con tareas pesadas. 

La segunda es la velocidad máxima teórica que ofrece el procesador, para jugar a videojuegos o trabajar con tareas pesadas. En teoría, no se puede superar esta frecuencia, pero si tenéis la “suerte del silicio” podréis hacer un overclock interesante.
 
Intel ofrece más frecuencia que AMD en sus procesadores, superando los 5.0 GHz, mientras que la segunda no logra pasar con facilidad de los 4.8 GHz. A pesar de esa diferencia, la clave está en el motor del videojuego, el cual va a determinar si la frecuencia importa o no.

Es cierto que Comet Lake-S mejora a los Ryzen 3000 (Zen 2) en rendimiento gaming, pero son procesadores que salieron en mayo. Los AMD salieron en 2019 y el contragolpe de AMD tendrá lugar el 8 de octubre, momento en el que se presentarán los nuevos Ryzen de escritorio. 

En definitiva, la diferencia la marca el motor gráfico del videojuego. Por ejemplo, los juegos con motor Unreal Engine 4, benefician a los procesadores con muchos núcleos e hilos. Por otro lado, muchos motores están optimizados para procesadores que aprovechen el rendimiento mono-hilo, algo en lo que Intel toma la delantera. 

AMD o Intel, ¿cuál escoger?

Presentados los candidatos, la duda principal queda sin resolver. Así que, vamos a ayudaros a disiparla sobre ilustrándoos varios detalles que tenéis que considerar.

Cabe mencionar que ambos fabricantes nos ofrecen productos de una calidad superlativa, presentando una batalla feroz en todas sus gamas.

¿Vas a hacer overclock?

Los AMD Ryzen se caracterizan por ofrecer muchas opciones de overclock, además de que todos los chipsets ofrecen esta característica. Sin embargo, pierde sentido cuando no queremos hacer overclock, no sabemos o no queremos aprender a hacerlo. 

Decir que los Intel expuestos (salvo el i3) también se pueden subir de frecuencia, pero ya tienen una frecuencia alta de serie. Por tanto, si no vas a hacer overclock, quizás, un chip Intel es lo más recomendable para ti. 

Overclock en Intel

En el caso de que queramos hacer overclock a algún procesador de Intel, tendremos que elegir una placa base con chipset Z490, que es la gama más alta. La razón reside en que solo este chipset ofrece la compatibilidad con overclock. Además, las placas Z490 tienen un precio más elevado, cosa que hay que tener en cuenta.

En AMD todos los chipsets ofrecen overclock, pudiendo exprimir el rendimiento de los procesadores en todas las gamas. 

Memorias RAM en AMD

Obviamente, cuanta más frecuencia tenga nuestra RAM, mejor, pero en AMD hay requisitos más exigentes. Mientras que en Intel nos basta con una frecuencia de 2.800 MHz, en AMD tenemos que partir de los 3.200 MHz. Esto nos obliga a invertir más dinero en las memorias RAM en caso de elegir AMD. 

Las diferencias entre 2.800 MHz a 3.200 MHz no tienen un impacto brutal en los videojuegos, pero sí que es preferible una mayor frecuencia sin descuidar la latencia.

Ausencia de PCIe 4.0 en Intel

Esta característica no es tan importante a día de hoy, pero teniendo en cuenta que compramos placas base y procesadores para darle una determinada vida útil, puede ser interesante. 

Actualmente, solo AMD ofrece esa interfaz en sus placas con chipsets B550, X470 y X570. Dicha función se puede aprovechar instalando un SSD NVMe PCIe 4.0 para aprovechar velocidades de escritura de más de 4.000 MB/s

Las nuevas tarjetas gráficas NVIDIA RTX 30 soportan esta interfaz, por lo que es el futuro en las placas base, aunque Intel no lo soporte por ahora. 

Rendimiento gaming

En la gama baja, AMD ofrece opciones más interesantes que Intel porque podemos obtener una CPU a muy bajo precio con un rendimiento excelente.

La cosa se complica cuando subimos a las gamas medias y altas de procesadores. En la gama alta, el i7 ofrece un mejor rendimiento en gaming, pero el Ryzen 7 no se queda muy lejos; en la gama media, ocurre lo mismo con el i5 y el Ryzen 5.

Presupuesto

Aquí es donde va a residir la clave de nuestra elección porque los procesadores que os hemos enseñado tienen características similares. 

Si vuestro presupuesto es bajo, os recomendamos AMD porque podréis optar a placas base muy económicas y procesadores con una grandísima relación calidad-precio. 

Por otro lado, si queréis el rendimiento gaming más puntero, los i5 e i7 de la serie “K” de Intel os ofrecen los máximos FPS posibles. Dicho esto, no son opciones tan económicas.

Elegir procesador gaming: conclusiones

Intel y AMD no son perfectas, por lo que tienen luces y sombras, como todas las marcas. Si buscáis los máximos FPS posibles, los i5-10600K e i7-10700K os los brindarán, pero a cambio de un precio. En caso de que el precio no sea un problema, id a por ellos. 

La gama baja plantea menos dudas porque los Ryzen 3 son un producto redondo, ya que ofrecen posibilidades de overclock y su rendimiento de fábrica es parejo a los i3. 

Para aquellos/as que tengáis un presupuesto más ajustado, os recomendamos encarecidamente Ryzen para jugar. Os beneficiaréis de todas las virtudes de la plataforma AM4 y podréis obtener un procesador excelente por un precio inigualable.

Con todo esto, os informamos de que las nuevas generaciones de procesadores AMD e Intel siguen desarrollándose cada año, por lo que os recomendamos estar muy atentos a todas las novedades que os iremos contando en nuestro blog.

 

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