Guía práctica para elegir la mejor placa base e instalarla

La placa base es uno de los componentes más importantes que existen a la hora de montarse un ordenador. Esto se debe a que en ella conectaremos tanto la memoria RAM, CPU, discos duros y fuente de alimentación, elementos esenciales para que un ordenador funcione a pleno rendimiento.

En este sentido vamos a ahondar en qué consiste básicamente una placa base, su funcionamiento y por último sus partes principales.

Se antoja muy importante que sepáis todos los detalles de este componente para que así después hagáis una compra de lo más objetiva. Y a partir de ahí, nos ha parecido interesante hacer una guía comparativa sobre los distintos precios de las placas bases, dividiéndolas entre Intel y AMD, ya que como muchos sabéis, tienen un socket distinto.

¿Qué es una placa base?

Una placa base es un circuito impreso a la que se conectan el resto de componentes de un ordenador y que tiene como objetivo que estos funcionen siempre de manera óptima y correcta.

Reciben también el nombre de placas madre y su funcionamiento consiste en dotar de energía eléctrica a todos los elementos esenciales de un PC para que así todas sus piezas respondan en todo momento de forma adecuada.

Cabe destacar que el máximo apogeo de las placas base se vivió sobre todo a mediados de los 80 y principios de los 90, donde la  desarrollo de equipos informáticos con IBM y Apple a la cabeza, produjo que se disparase la producción de estos componentes.

En la actualidad, no hace falta decir que es uno de los elementos esenciales a la hora de montarse un PC Gaming, ya que será ahí donde conectaremos nuestra preciada tarjeta gráfica, CPU, ratones y teclados mecánicos.

Partes de una placa base

Ahora que ya hemos conocido en profundidad para qué sirve una placa base y cuál es su funcionamiento, a continuación vamos a ahondar en sus distintas partes que la conforman para que así todo quede bien clarito:

  • Zócalo. Recibe también el nombre de socket y es ahí donde se encastra la CPU correspondiente. Se antoja muy importante que ambos compartan la nomenclatura y sean compatibles.
  • Chipset. Es un conjunto de circuitos electrónicos que se encargan de gestionar las transferencias de datos entre los distintos componentes del ordenador. Se divide en dos secciones, llamadas ‘northbridge’ y ‘southbridge’.
  • Conectores de alimentación. A través de estos conectores se proporciona energía eléctrica a los distintos componentes de la placa base, atendiendo siempre a sus distintos voltajes.
  • Ranuras de memoria RAM. Las placas madre cuentan también con una serie de ‘slots’ o ranuras donde se conectan las memorias de acceso aleatorio (RAM).
  • Reloj. Elemento que se encarga de regular la velocidad de las ejecuciones que se dan tanto en la CPU como en el resto de periféricos.
  • Ranuras de expansión. Consisten también en un conjunto de ranuras o slots donde se pueden conectar tarjetas de expansión para así aumentar el rendimiento del ordenador. Las PCI-Express son las más recientes y es donde se conectan las GPU.
  • Conectores de entrada y salida. Entre los que destacan los puertos USB, entradas VGA, DVI; HDMI o DisplayPort, así como los conectores Serial ATA para los discos duros y sólidos y salidas de audio jack.
  • BIOS. Programa de arranque donde se pueden ajustar algunos parámetros básicos del PC.

¿Qué tipos de placas base existen?

Ahora que ya conocéis todas las partes de una placa base, a continuación vamos a ahondar en los distintos tipos que existen y cuáles son las que tienen mayor relevancia en la actualidad. La mayoría de ellas tienen se dividen en lo que se conoce como factor de forma, una característica que tiene que con

Placas base XT

Estas fueron las primeros que se fabricaron en el año 1983 y reciben este nombre debido a que proviene de las siglas ‘eXtended Technology’. Se usó sobre todo para las primeras computadoras de IBM PC XT. Tenía el mismo tamaño que un folio A4 y contaban únicamente con un conector externo para teclado.

Placas base AT

Un año más tarde surgieron las placas bases ‘AT’ (Advanced Techonology). Fueron las que tuvieron un formato más grande dentro de la historia del PC ya que estaba divida en dos partes. Se usaron desde 1984 hasta 1995.

Placas base ATX

A partir de este momento Intel desarrolló las placas base denominadas como ‘ATX’ o ‘Advanced Technology eXtended’. Fueron las primeras que disponían de conexiones exteriores junto a un conector de energía de 24 pines. Es la más extendida en la actualidad para cualquier tipo de ordenador. Dentro de este tipo también Micro-ATX y Mini ATX.

Placas base ITX

En el año 2001 surgieron las placas base ITX (Integrated Technology eXtended). Sobre el papel, tenían las mismas especificaciones que las MicroATX de Intel, con la particularidad de que este tipo tienen un diseño específico que permite la integración de un mayor número de componentes.

Placas base DTX

Finalmente nos encontramos con las placas base DTX, un modelo que salió a la luz en el año 2007 y que están sobre todo destinada a los Mini-PC, una opción ideal para aquellos que quieren montarse un ordenador de pequeñas dimensiones. Tienen un conector de energía de 24 pines y otro adicional de 2x2.

¿Qué placa base podemos comprar?

Seguro que tras haber leído todas estas líneas, os surge la siguiente cuestión: ¿qué placa base es la que mejor me conviene a la hora de montar un PC Gaming? Pues como todo en esta vida, depende un poco del presupuesto que tengáis. O incluso la CPU que tengáis en mente utilizar de ahora en adelante.

En este sentido, con el gran auge que han supuesto las CPU Ryzen, cada vez son más los usuarios que se decantan por estos procesadores, que ofrecen un rendimiento más que notable a un precio muy contenido. Si queréis saber más sobre esto, hace poco hicimos una guía comparativa sobre todos ellos.

También tenemos la opción de decantarnos por Intel, que tras su nueva hornada, parece que vuelve a tener el protagonismo del mercado. Algo sumamente necesario, sobre todo cuando empezaba a asomarse AMD por el retrovisor. Por esta razón, a continuación vamos a hacer una comparativa enfatizando en estas dos marcas:

Placas base Intel 1151

Comenzaremos este análisis con las placas base de Intel que pueden ser compatibles hasta con los últimos modelos de Coffe-Lake. Estos tienen la nomenclatura ‘1151’, de ahí que sea muy importante que prestéis mucha atención a este número para así no llevaros sorpresas indeseadas. A partir de ahí, tenéis las siguientes opciones:

Placa base Asus H110M-D 

¿Queréis una placa base gaming sin necesidad de rascaros mucho el bolsillo? Pues estamos seguros que la siguiente placa Base Asus H110M-D va a cumplir vuestras expectativas. Es compatible hasta las 7ª generación de CPU de Intel y al mismo tiempo dispone de dos slots de memoria RAM y PCI-express, conexiones VGA, HDMI y cuatro conectores SATA. También viene con conector jack.

  • Pros. Placa base pequeña y manejable con todo tipo de conexiones. Tiene uno de los precios más bajos del mercado.
  • Contras. Solo tiene dos slots para memora RAM.

Placa base Gigabyte GA-B250M-D23H 

Seguimos esta comparativa con la siguiente placa base Gigabyte GA-B250M-D23H, Se trata de una mother base muy económica pero que al mismo tiempo cuenta con unas especificaciones más que notables. Entre ellas, cabe destacar su compatibilidad con los procesadores Intel de 6 y 7ª generación, así como cuatro naturas de memoria RAM. Tiene además un puerto PCi, entrada de DVI; HMDI, VGA, junto a seis puertos USB 2.0 y 3.1.

  • Pros. Es una de las placas base más completas del mercado. Todo tipo de conexiones y slots a un precio muy contenido.
  • Contras. No es compatible con la octava generación de las CPU de Intel.

 

Placa base MSI B250M Bazooka

La marca MSI también fabrica placas base que ofrecen una relación calidad/precio a tener muy en cuenta. Y la siguiente MSI B250M Bazooka es una buena prueba de ello. Este modelo es compatible hasta la 7ª generación de CPU’s de Intel. Cuenta al mismo tiempo con cuatro slots para memoria RAM, conexiones DVI-D, HDMI, jack, junto a ocho puertos USB 2.0 y 3.1 y dos ranuras PCi-e.

  • Pros. Precio muy contenido. Cuenta con todo tipo de conexiones y PCI para conectar la gráfica. Diseño de lo más original.
  • Contras. Solo tiene un puerto PCI por lo que no se puede hacer SLI.

Placa base MSI Z370-A Pro 

La siguiente placa base MSI Z370-A Pro es un modelo ideal para los que puedan estirar un poco más su presupuesto y decidan al mismo tiempo hacer overclock. De esta cabe destacar que es compatible con la 8ª generación de procesadores de Intel. Cuenta además con cuatro slots para memoria RAM y dos PCIe.  Tiene además seis puertos SATA, ocho puertos USB 3.1 y seis 2.0. Por último, dispone en su panel trasero conexiones VGA. DVI-D, LAN, DisplayPort y audio jack.

  • Pros. Multitud de conexiones y puertos disponibles. Compatibilidad con la octava generación de Intel. Permite overclockear nuestro procesador.
  • Contras Tiene unas dimensiones algo grandes, así que habrá que comprarse una caja de las mismas características.

 Placa base Aorus GA-Z370

Cerraremos este epígrafe para hablaros de la siguienteplaca base Aorus GA-Z370,  un modelo muy completo que es compatible con la 8ª generación de procesadores Intel con las que también se puede hacer overclock, por lo que es perfecta para aquellos jugadores que quieran sacarle el máximo jugo a su ordenador. Tiene además seis conectores SATA, seis puertos USB 3.0 y 3.1 y dos puertos PCI-express.

  • Pros. Compatible con la última generación de procesadores Intel. Multitud de puertos y conexiones de todo tipo. Estéticamente es preciosa gracias a sus luces LED y acabados de gran calidad.
  • Contras. Precio algo elevado.

Placas bases Ryzen AM4

¿Eres de los que se ha sumado a la moda de AMD? La verdad que no te culpamos. A lo largo de los últimos años hemos estado viendo como los microprocesadores Ryzen le han ido comiendo terreno a Intel. Y la verdad que no es para menos. Con sus nuevos modelos podemos conseguir una CPU de mínimo 6 núcleos y 3,5-4Ghz de potencia por menos de 200€. Una auténtica ganga.

Si finalmente nos decantamos por esta marca, será necesario hacerse con una placa base AM4. Y en este sentido, la tienda de PCComponentes nos ofrece las siguientes opciones que no podemos pasar por alto:

Placa base Asus Prime A320M-K 

Con la siguiente placa base Asus Prime A320M-K vais a todo lo necesario sin demasiadas pretensiones. Viene con dos ranuras de memoria RAM, cuatro conectores USB 3.1 y dos 2.0, así como salidas HDMI y VGA. Por último, cuenta con una ranura PCI-Express para conectar cualquier tarjeta gráfica.

  • Pros. Precio muy reducido. Tiene todas las conexiones necesarias para montarse un PC Gaming de gama media. Cabe en todo tipo de cajas.
  • Contras. Solo tienes dos slots para memoria RAM.

Placa base Gigabyte AB250M-Gaming 3 

Seguimos esta comparativa para ahora hablaros de la siguiente Gigabyte AB350-M, una opción de gama media que resulta de lo más completa. Viene en primer lugar con cuatro slots de memoria RAM, puertos DVI-D, HDMI, seis puertos USB 2.0 y cuatro 3.1, junto a seis conectores SATA y tres conexiones jack.

  • Pros. Placa base muy completa, ya que viene con todas las conexiones necesarias. Precio muy competitivo y tiene un diseño muy estético.
  • Contras. Algunos usuarios han tenido problemas a la hora de actualizar la BIOS.

Placa base MSI B350M Bazooka

A continuación,  vamos a seguir con la siguiente placa base MSI B350M Bazooka, que se ha convertido en una opción a tener muy en cuenta para los que buscan una mother base completa a un precio bastante reducido. De hecho, cuenta con cuatro slots para memoria RAM, salidas DVI-D, HDMI, VGA, cuatro puertos SATA, un M.2, cinco puertos USB 2.0 y cinco 3.1 También tiene entra de audio jack.

  • Pros. Placa base muy completa, ya que viene con todas las conexiones necesarias. Precio muy competitivo y tiene un diseño muy estético.
  • Contras. Algunos usuarios han tenido problemas a la hora de actualizar la BIOS.

Placa base Gigabyte GA-AB350-GAMING 3

Seguimos con Gigabyte para hablaros de la siguiente GA-AB350 Gaming 3, un modelo de gama alta que resulta ser de una de las opciones más completas del mercado. Como siempre, viene con cuatro slots de memoria RAM, entradas DVI-D y HDMI, así como tres puertos PCI-Express. Asimismo, dispone de ocho puertos USB 3.1 y cinco USB 2.0. Viene también con luces LED que le dan un diseño moderno y original.

  • Pros. Muy completa en cuanto a conexiones. Tiene una BIOS actualizada que ofrece un uso muy intuitivo. Diseño original gracias a sus luces LED.
  • Contras. No permite SLI.

Placa base MSI X370 Gaming Pro Carbon

Procederemos a cerrar esta comparativa para hablaros de la siguiente MSI X370 Gaming Pro Carbon, un modelo a tener muy en cuenta para aquellas personas que se declaren amantes del overclock. Asimismo, tiene cuatro slots de memoria RAM que soportan latencias de hasta 3200 Mhz, salidas HDMI 1.4 y DVI-D, ocho puertos USB 3.1 y seis 2.0. También permite realizar SLI gracias a sus tres ranuras PCI y viene además con seis puertos SATA dos M.2 para discos SSD.

  • Pros. Excelente en todos los sentidos. Grandes acabados, conexiones de todo tipo y permite hacer overclock. Permite además conectar dos GPU gracias a sus ranuras SLI.
  • Contras. Su precio es algo algo elevado.

Pasos para instalar correctamente todos los componentes en la placa base

Son muchas las personas que se encuentran con bastantes dificultades a la hora de instalar todos los componentes en su respectiva placa base. Hay que decir que esto es bastante común, sobre todo si hemos decidido montar nuestro equipo pieza por pieza y no somos gurús de la informática.

Pero no hay de qué preocuparse. En realidad es como ir montando un puzzle poco a poco en donde hay que prestar mucha atención a los detalles para así conseguir el mejor acabado. ¿Y vosotros? ¿Habéis pillado todos los componentes en distintas tiendas y ahora no sabéis cómo ensambarlos? De ser así, os vamos a ir relatando todos los pasos a seguir para que no perdáis ápice de nada. Así que id cogiendo lápiz y papel porque esta información realmente os interesa:

Abrimos el gabinete de la caja de ordenador

Antes que nada, tenemos que preparar bien la caja de nuestro PC con el objetivo de poder instalar directamente la motherboard sin que no nos moleste nada a nuestro alrededor. Para ello, hay que retirar el panel frontal de la caja (también denominado como gabinete).

En la mayoría de ocasiones,  se extrae haciendo una leve presión hacia el lado o simplemente quitando un par de tornillos. Así que tampoco es mala idea tener un destornillador a mano. Asimismo, os recomendamos hacer todo este proceso en una posición semi-elevada (como por ejemplo la cama o el escritorio) para así no tener que sufrir posteriores dolores de espalda.

Retiramos el protector del panel trasero

Todas las placas base tienen en su parte trasera un pequeño protector del panel, que es donde se realizan después las conexiones de vídeo y USB junto al resto de dispositivos. Es muy importante quitarla desde un principio, ya que si lo hacemos al instalar la placa, después será sumamente difícil conectar los demás componentes. Todo ello sin comentar que podemos deteriorarlos con un simple roce.

A la hora de retirar este panel, solo hay que realizar una leve presión hacia dentro, hasta que la parte metálica dé un poco de sí y podamos, de esta forma, retirarla de forma completa. Finalmente, solo queda asegurarnos de que la motherboard encaja perfectamente en este hueco para que después solo tengamos que realizar las conexiones correspondientes

Instalamos los componentes principales

Empezamos a ponernos serios. Antes de fijar la placa base en la caja, vamos primero a instalar el resto de componentes como puede ser la CPU, la RAM o el disipador. En primer lugar, cogemos nuestro procesador y lo “posamos” con sumo cuidado dentro del propio socket. Es muy importante no realizar ninguna fuerza o presión ya que de lo contrario, se pueden dañar las terminaciones metálicas que vienen con él.

En el caso de los slots de memoria, se deben instalar en las ranuras que hay para ello y siempre en módulos pares. Por su parte, el ventilador del PC debe ir en la parte superior del socket. En todas las ocasiones habrá que poner un poco de pasta térmica (con una sola gota es más que suficiente) para que así el ventilador quede perfectamente fijado.

No hace falta que os digamos que cada uno de estos componentes debe ser plenamente compatible con nuestro modelo de placa base. Así que mucha atención con esto si no queréis después llevaros sorpresas indeseadas.

Ubicamos y acoplamos los separadores de la placa base

Como habréis podido comprobar, dentro de la caja de la placa base encontraréis una serie de tornillos-separadores que deben ir directamente fijados a este componente con el fin de evitar que la corriente eléctrica altere un correcto funcionamiento del resto de dispositivos.

Una vez tengamos todos en nuestro poder y preparados para ser introducidos, a continuación hay que prestar mucha atención a los distintos orificios que existen. Para conseguirlo, podemos “alinear” la tarjeta madre para comprobar qué separadores podemos utilizar directamente. Cuando lo hayamos hecho, solamente queda atornillarlos debidamente a nuestra placa base y caja de PC.

Aquí depende un poco del modelo que tengamos, pero existen algunos en donde tan solo es necesario hacer un poco de presión. ¡Y no os dejéis ninguno colgando! Y es que de lo contrario, es posible que vuestra configuración final no funcione de manera correcta.

Empezamos con las primeras conexiones

La fuente de alimentación suele ser uno de los componentes más engorrosos de conectar a la placa base. En primer lugar, hay que fijarla de manera correcta a uno de los laterales de la caja usando para ello todos los tornillos correspondientes. También hay que asegurarse que lo hacemos bien con el fin de propiciar una mejor refrigeración de nuestra torre.

Cuando finalmente la F.A esté acoplada a la caja, a continuación tenemos que conectar todo el cableado directamente en los pines de la motherboard. Tenemos que cerciorarnos que tanto el conector de 20/24 pines como el de 4/8 pines están debidamente insertados. Si nos surgen dudas, siempre podemos prestar atención a las instrucciones del fabricante.

Tras esto, debemos conectar los cables del panel frontal que es el que en resumidas cuentas nos permite encender nuestro PC a través de un interruptor. Esta parte puede resultar un poco complicada si es la primera vez que instalamos una placa base, ya que hay muchos pequeños cables que hay que conectar directamente a la placa base. También podéis consultar tutoriales en Youtube si buscáis una explicación más gráfica.

Vamos con los conectores USB y del ventilador CPU

A continuación, debemos conectar los cables correspondientes a las conexiones USB 2.0 y 3.0. La verdad que esto resulta sumamente sencillo ya que en la mayoría de placas base viene perfectamente señalizado con una pegatina.

En el caso del ventilador, tan solo hay que conectarlo a su pin correspondiente. En algunos modelos tenemos distintas opciones para conectarlo con el objetivo de que el cable no interfiera con los demás. De una forma u otra, la mayoría de ellos se encuentra al lado del socket de la CPU.

Conectamos las unidades de almacenamiento

Ahora que ya tenemos instalados los principales componentes a nuestra placa base, proseguiremos a instalar las unidades de almacenamiento, como por ejemplo los HDD y SSD. Si hemos optado por los modelos convencionales. Aquí depende un poco del tipo que caja que tengamos, pero en la mayoría de ocasiones, cualquiera de ellas vienen con distintas bandejas extraíbles donde podemos posar nuestro disco duro.

Una vez completado este paso, solo quedará conectar los cables SATA, que son los encargados de transmitir los datos directamente a la placa base.

A por la tarjeta gráfica

Ahora llegamos a uno de los momentos más importantes a la de hora de montar un equipo por piezas. En esta ocasión, nos referimos obviamente al de la tarjeta gráfica

Cuando hayáis elegido la que más se ajusta a vuestras necesidades y la tengáis finalmente en vuestras manos, hay que tener en cuenta una serie de aspectos. En primer lugar, tan solo hay que conectarla en el correspondiente slot PCI que está disponible en cualquier placa base actual. Sin embargo, hay que prestar mucha atención al modelo de gráfica que tengamos, ya que su tamaño puede condicionar la instalación del resto de componentes.

Para que lo entendáis, no es lo mismo conectar una GTX 1030 que una RTX 2080. Y por ello, os queremos decir que debéis elegir una que se ajuste perfectamente al tamaño de la caja de ordenador y vuestra motherboard. Finalmente, solo queda conectar el cable a la fuente de alimentación si contamos con un modelo bastante potente que requiera de alimentación eléctrica extra.

Hay que organizar debidamente los cables

¿Ya habéis conectado debidamente todos los componentes a la placa base? De ser así, seguro que os habéis dado cuenta que tenéis una algarabía de cables más que considerable que “pululan” alrededor toda vuestra motherboard.

Para fomentar una correcta refrigeración o evitar cortes, la verdad que no estaría de más empezar a ordenarlos. Para ello, podéis ponerlos por las partes laterales. También tenéis la opción de utilizar bandas de sujeción de plástico. De una forma u otra, hay que asegurarse de que todos ellos quedan más o menos sueltos, sin que exista ningún nudo importante.

Encendemos el ordenador e instalamos el sistema operativo

Ahora que ya tenemos instalados todos los cables y componentes en nuestra placa base, ha llegado el momento de la verdad. Procedemos a cerrar nuestra caja, algo que es muy recomendable para que el interior de la misma no coja demasiado polvo. Tras esto, solo tenemos que presionar el botón de  “power”.

¿Veis que se enciende y la info de la BIOS aparece directamente en vuestra pantalla? ¡Trabajo conseguido! De lo contrario, no os preocupéis ya que es bastante común que el PC no encienda de buenas primeras. Para solucionarlo, podéis hacer lo siguiente antes de entrar en cólera:

  • Asegurarse de que los cables de alimentación están debidamente enchufados. Muchas veces, con las prisas no los conectamos bien al enchufe o a la parte trasera de nuestra caja.
  • Mirad bien todas las conexiones. Repetid el proceso de todas las conexiones de los cables y conexiones a la placa. Puede que haya quedado alguno suelto. Prestad siempre mucha atención a las instrucciones del fabricante.
  • La placa base debe tener acoplados todos sus separadores. De lo contrario, una simple corriente eléctrica puede conseguir que esta funcione de manera incorrecta. Así que mucho cuidado con esto.
  • Probad solo con un cable VGA. ¿Se os enciende el PC pero la imagen no se transmite a la pantalla? Esto puede ser debido a que los drivers de la gráfica no están todavía instalados. Probad a retirarla y usar después un simple cable VGA.

Tras realizar todo esto y conseguir que vuestro PC funcione correctamente, solo queda instalarle un sistema operativo, como Windows 10 o Linux (que es completamente gratuito). Aquí ya depende un poco de vuestros gustos y preferencias.

Buscamos e instalamos todos los drivers

Ya hemos conseguido finalmente que la pantalla de Windows empiece a cargar en nuestro ordenador. Tras esto, solo queda instalar debidamente todos los drivers, sobre todo de la placa base y tarjeta gráfica. Sin ellos será imposible disfrutar del sonido o de la imagen que llega a nuestra pantalla.

En la mayoría de ocasiones, estos dos componentes vienen con su correspondiente CD de instalación. Si no es así, también podemos descargárnoslos directamente desde internet, yendo a la web del fabricante oficial.

¡Y ya está! Si todo ha salido bien, ya podréis decir que sois usuarios de la gloriosa PC Master Race.

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