Fuentes de alimentación semi modulares

Uno de los mayores quebraderos de cabeza a la hora de montar un PC es el cableado. Con tanto componente, cable de alimentación y de datos, un poco de orden y concierto es de agradecer, y esto es precisamente lo que te ofrecen las fuentes de alimentación semi modulares. Este tipo de fuentes cuenta con un sistema mixto de cables basicos ya implantados, y la posibilidad de colocar más según tu configuración, adaptándose en todo momento a tus necesidades.

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¿Qué es una fuente semimodular o modular?

Comencemos por el principio. La fuente de alimentación es el elemento del PC que suministra energía al resto de componentes. La conexión entre ella y los distintos componentes del ordenador se realiza mediante cables, y aquí es donde encontramos tres tipos de PSU.

Las fuentes básicas vienen con una configuración de cables ya predefinida, y ésta no se puede cambiar, y sus opciones de expansión son limitadas.

Las modulares disponen de cables que se pueden conectar de forma individual a la fuente de alimentación. Esto permite al usuario contar con tan solo el número de cables necesarios para su configuración, obteniendo distintos beneficios como por ejemplo una configuración más despejada, una mejor circulación del flujo de aire, que propicia una menor temperatura y por tanto niveles de ruido más bajos.

En el punto intermedio se sitúan las semimodulares, que como su nombre indica, combinan ambos sistemas. Estas PSU cuentan con el cableado básico ya preinstalado, dejando el resto de opciones para componentes no esenciales, como unidades de almacenamiento secundarias, varias GPUs o dispositivos PCI como opcionales.

¿Es importante la potencia de mi fuente?

Existen muchos mitos que han llevado a los usuarios a comprar, de forma habitual, fuentes de alimentación con una potencia muy superior a la necesaria.

Rara es la configuración, excepto en aquellos usuarios más extremos, que un PC requiera 500W de potencia o más. Eso sí, me estoy refiriendo a equipos básicos o de gama media. Si utilizas tu PC para jugar mientras realizas streaming y capturas el vídeo, editas imágenes, o te dedicas a obtener criptomonedas como Bitcoin o Ethereum, entonces tu fuente de alimentación debe ser mucho más potente.

Esto se debe a que hasta la aparición del certificado 80 Plus, no existía un estándar que controlase la potencia y eficiencia de las PSU, y esto provocaba que muchos dispositivos no alcanzasen la potencia que prometían.

Desde la llegada e implantación de este certificado, todo se ha normalizado, y como ya hemos dicho, en la mayoría de casos con una fuente de 450 o 500 Watios con certificación 80 Plus Titanium (95% de eficiencia) es más que suficiente. Si queréis optar por otras certificaciones como Bronze, Silver, Gold o Platinum, la eficiencia oscila entre el 80 y el 91%.