EDUCACIÓN

Impresoras 3D en centros educativos

Las impresoras 3D están cada vez más presentes y su uso en los centros va en aumento. Hoy día por unos 300 € ya disponemos de modelos básicos para principiantes con los que podremos captar a los más pequeños hasta unidades de gama profesional aptos para universidades o estudios de arquitectura.

¿Por qué?

Estos dispositivos nos sirven como acercamiento al mundo digital poniendo en marcha la creatividad del alumno. El poder hacer un diseño tridimensional expresará aún más sus inquietudes y deseos de inventar a la vez que ayudará a fomentar el trabajo colaborativo intercambiando ideas entre compañeros para llegar a una idea común lista para materializarla en un click.

Las palabras de Antonio Buero Vallejo de “Puede pensarse, luego puede hacerse” toman aquí especial protagonismo ya que el límite solo lo pone la propia imaginación.

Por qué usar impresoras 3d

¿Para qué?

Los usos que podemos darle son numerosos gracias a este nuevo concepto. Pasamos de imprimir en el clásico papel plano a diseños 3D que se pueden tocar con las propias manos haciendo más divertida la materia y así tener una visión mucho más realista y cercana. Damos el salto de la tinta a materiales nunca antes imaginados como plástico, nylon, madera, fibra de carbono, metal, cristal o incluso comestibles tales como pasta, azúcar o chocolate.

Con esto seguro que vienen a la mente multitud de ideas para desarrollar. Nosotros citamos algunas que podrían servir de inspiración para los profesores en clase:

  • Puzzles y figuras montables
  • Anatomía y órganos humanos
  • Fósiles
  • Utensilios de civilizaciones antiguas
  • Obras arquitectónicas y esculturas
  • Mapas topográficos
  • Maquetas de edificios e interiores
  • Muebles y decoración
  • Piezas de motores
  • Figuras geométricas
  • Elementos químicos
  • Prototipos
  • Postres, galletas y comida de autor

Además de hacer nuestros propios diseños también podemos descargar archivos ya creados por otros usuarios de uso libre en distintos repositorios de internet para empezar a familiarizarnos.

¿Para quién?

Este producto podría enfocarse perfectamente para todas las etapas educativas.

Se puede comenzar con modelos básicos con presupuestos ajustados entre 300 y 400 € para los más pequeños en Primaria llegando a otros más profesionales ideales para Secundaria, universidades y escuelas de diseño con una impresión y acabados más precisos y de mayor tamaño.

Impresoras 3d en educación
Uso de impresoras 3d en las aulas

¿Merece la pena?

Puede dar cierto reparo realizar el salto hacia lo desconocido como todo avance tecnológico pero es el futuro inmediato y se abre todo un abanico de posibilidades que facilitará enormemente la labor docente.

Marc Torras, Director General de ENtresD, para ilustrar la importancia del docente en el uso de estas impresoras expuso: “El profesor puede explicar a sus alumnos el tema de Egipto utilizando la impresora para obtener una pirámide, pero eso no supondría mucho más que mostrarla en una pizarra digital. Sin embargo, puede decidir imprimir los bloques y retar a los alumnos a construir una pirámide entre todos, para que vean lo increíblemente difícil que es y el mérito que tenían los egipcios. Aquí realmente se está aprovechando el valor añadido que aporta esta tecnología”.

Ejemplos solidarios

Según Forbes.com se estima que entre 10 y 15 millones de personas en todo el mundo sufren algún miembro amputado. A continuación veremos tres ejemplos solidarios de personas que decidieron crear manos con impresoras 3D.

El argentino Gino Tubaro ya creó su primera prótesis de mano con 18 años para Felipe Miranda de 11 años de edad en 2014. El propio Barack Obama lo mencionó en un congreso como "un gran ejemplo a seguir" y el joven cuenta ya con el premio de History Channel entre muchos otros. Fundó Atomic Lab donde a día de hoy hace prótesis que regala a las personas que más lo necesitan buscando el impacto social. En una conferencia ya expuso que una prótesis mecánica puede llegar a costar en Argentina unos 40.000 $, esto supone endeudar a las familias durante toda la vida, él las hace de forma solidaria por un coste aproximado de unos 20 $ por medio de la impresión 3D y las regala. "Estaba haciendo un invento para ayudar a alguien que después no te retribuía con plata sino con felicidad, con algo que va más allá de la plata".

Guillermo Martínez, ingeniero madrileño de 23 años, fabricó cinco prótesis para amputados del poblado de Kabarnet en Kenia. Con una impresora que se compró en Navidad decidió crear brazos articulados y llevarlos personalmente a África en julio de 2017 donde él mismo estuvo probando y explicando el funcionamiento a sus destinatarios con la colaboración de la ONG Bamba Project. Indica que gracias a estos nuevos brazos tienen una segunda oportunidad, ellos pueden volver a trabajar y hacer una vida normal. Aún sigue con su proyecto y buscando financiaciación para ayudar a más personas. En palabras de Guillermo: “Ayudar es demasiado fácil para no hacerlo”.

Mariam Sabar, una niña de 5º de Primaria, nació sin la mano derecha y sus compañeros de la escuela El Turó de Montcada i Reixac de Barcelona crearon una mano a medida con una impresora 3D que pudo estrenar en febrero de 2016. Ignacio Gálvez, coordinador del área de Informática, junto a dos alumnos de 6º de Primaria, Guillem Marqués y Ulises Madurell fueron los encargados de desarrolar este proyecto tomando como modelo la mano izquierda de Mariam. Ha pasado el tiempo y la niña puede realizar las mismas tareas que sus amigos y hacer una vida mucho más fácil.

Nuestros clientes

Para mostrar el mundo de opciones que se pueden abrir a los pies del profesor hemos contado con la colaboración de uno de nuestros compradores que amablemente ha querido compartir su trabajo con nosotros para animarnos a su uso.

Colegio Pureza de María Cid de Valencia

El Colegio Pureza de María Cid de Valencia ganó la FIRST LEGO League de España 2017 con su equipo Invictus Lego con su proyecto de lucha contra el drástico descenso de la población de abejas en los últimos años, jugando estas un papel fundamental en nuestras vidas ya que son las responsables de polinizar el 90% de las plantas del planeta.

Este Primer Premio Nacional le dio paso al Torneo Internacional Asia Pacific Open Championship de Sidney 2017 donde representaron a España y mostraron su gran iniciativa al mundo.

Para conseguirlo hicieron uso de una impresora 3D BQ WitBox 2 comprada en nuestras instalaciones de PcComponentes.

El proyecto científico consta de una serie de módulos universales que se pueden acoplar en cualquier tipo de colmena donde evitarán el sobrecalentamiento interior y el acceso al ácaro parásito varroa, la avispa asiática y las hormigas. Estos módulos y adaptadores están ideados, diseñados por los alumnos del centro y creados mediante impresión 3D con plástico biodegradable PLA.

Nos alegró muchísimo el recibir la noticia del premio con esta iniciativa por mejorar el planeta y nos hizo sentir orgullosos de haber podido poner nuestro granito de arena.

Un modelo 3d del proyecto del Colegio Pureza de María Cid de Valencia

Imagen. Módulo refrigerador. Soluciona el sobrecalentamiento de las colmenas.

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